Fundamentos
FUNDAMENTOS: ¿por qué lo hacemos?
El comedor escolar constituye una excelente oportunidad para ampliar el repertorio de alimentos introducidos en la dieta habitual de los niños y configurar una alimentación variada. El cuidado de la presentación y textura de los platos y la adaptación a las preferencias de los alumnos favorece la aceptación de platos nuevos. La estructura de las elecciones alimentarias depende de bases biológicas pero también educacionales. En la población infantil, la preferencia por un alimento u otro está determinada por un conjunto complejo de estímulos sensoriales y culturales y no solo por la predilección de sabores simples.
El comedor, además de aportar la ración principal del día al niño, supone un entorno clave para la educación y la promoción de hábitos alimentarios saludables. Los menús diseñados para los comedores establecen claramente los aportes nutricionales y de energía de las raciones, además de seguir especificaciones higiénicas para garantizar la seguridad alimentaria. Pero esto no garantiza que los niños consuman todo el menú, ya que debemos tener en cuenta si les gusta o no la comida, si se la comen y cuánto se comen. Así, para valorar la calidad global de los menús, además de aspectos nutricionales e higiénico-sanitarios, se debe tener en cuenta aspectos sensoriales.
El análisis sensorial es la apreciación de las cualidades de un alimento a través de los órganos de los sentidos: vista, olfato, oído, gusto y tacto. Este análisis deben hacerlo los propios niños si queremos obtener un diagnóstico cercano a la situación real del comedor escolar.
Hay otros factores que pueden ser importantes y que se deben tener en cuenta, como los hábitos y preferencias alimentarias de los niños, o su percepción del entorno del comedor, instalaciones, ruido, personal, etc. Analizando todas estas variables podemos llegar a un diagnóstico ajustado de la calidad global (higiénica, nutricional y sensorial) del servicio de comedor del centro escolar, y ayudar a su proceso de mejora continua.
Analizando todas estas variables podemos llegar a un diagnóstico ajustado de la calidad global (higiénica, nutricional y sensorial) del servicio de comedor del centro escolar, y ayudar a su proceso de mejora continua.
